Pasan los días de la segunda final de la Liga de Fútbol de Paraná Campaña y aún hay ciertas cosas que quedan por entender. En la parte futbolística no me queda duda de que fue una de las definiciones más correctas, llegando los dos equipos que demostraron una regularidad durante toda la competencia. Las cuestiones que aún no comprendo, son sobre el partido final.  Tal vez sea solo yo, que tiene esa sensación de que el encuentro entre Unión Agrarios y Arsenal, pasó por desapercibido.

El sábado por la tarde, una vez que se confirmó que el partido por la ida de la final de la Copa Libertadores entre Boca y River se jugaría el domingo desde las 16.00, tanto la Unión Deportiva de Ligas, Liga Diamantina y Liga Paranaense, decidieron postergar sus cotejos, los cuales también se encuentran en etapa de definición. Pero desde la Comisión Directiva de la Liga de Paraná Campaña, la decisión fue que los tres partidos (Sub 17, Sub 20 y Primera División) se disputarían con normalidad.

El domingo por la mañana, amanecimos en las diferentes ciudad de la región, con un diluvio que se mantuvo durante toda la jornada dominguera, menos en Cerrito, donde solo había llovido 5 milímetros hasta el mediodía. Los dirigentes del conjunto que oficiaba de local, dieron el ok desde su reducto, por lo tanto, se definió jugar la final de Primera División y suspender los dos encuentros restantes de las categorías menores.

Obviamente que el partido entre Boca y River le iba a sacar gente a la final de Paraná Campaña, no se puede medir el encuentro más esperado a nivel mundial, con uno de liga amateur. Porque bien sabemos, que el amante del fútbol, no se quería perder el Superclásico. Entiendo que los jugadores y dirigentes de Cerrito querían terminar de una vez con el torneo, vienen desde mayo del 2017, ya que a principio de año no cortaron su labor, por haber disputado el Torneo Federal C y luego, una vez terminada esta competencia, comenzaron el campeonato local. Es demás aceptable que quieran tener su merecido descanso. Pero no entiendo como los dirigentes de la Liga Chacarera, no pensaron en el real espectáculo que genera una final de esta competencia. En el primer partido hubo casi 3.000 personas, mientras que en el segundo hubo menos de 1.000, asemejándose a un partido de la fase clasificatoria. Además, a mi entender, no se pensó en la gente de Arsenal de Viale, que muchos no se animaron a salir a la ruta, por las malas condiciones del clima. Y sabiendo que las finales de Paraná Campaña son un gran espectáculo, que no solo reúnen a hinchas de los clubes que juegan, tampoco se pensó en los fanáticos del fútbol de las otras localidades, que tenían intenciones de disfrutar del partido decisivo.

También se sabía que las malas condiciones iban a llegar a Cerrito, el clima estaba haciendo estragos en toda la provincia. A las 16.00, la ciudad se estaba sin luz y se percibían fuertes vientos. A lo que voy, es que no estamos hablando de un partido de la fase regular, estamos hablando de una final. Los hinchas, por reglamentación policial, ya ni el papel picado pueden ingresar a una cancha de Paraná Campaña. Por favor, no se la hagamos más complicada, tratemos de generar soluciones antes que problemas.

Gustavo Kappes

Foto:Foto: Gentileza Guillermo Ernesto Gegenschatz – Dirario Digital Paraná Campaña.